10.11.09

Se busca héroe


A principios de los noventas, el gobierno de Coahuila gastó unos pesos en una estatua de bronce del general Francisco Villa, que terminó donando a la delegación Coyoacán, tal vez porque ya tienen demasiadas estatuas homenajeando a don Pancho.
La delegación la colocó en División del Norte (que así se llamaba la parte del ejército revolucionario que él comandaba), esquina con Av. Pacífico (eso parece que por sarcasmo, porque todos los historiadores están de acuerdo en que Pancho Villa no tenía nada de pacífico).
El caso es que hace un par de años un chamaco, sin ningun motivo oculto u opinión histórico-política, sino nomás por auténtico travieso, apedreó la escultura y se descubrió así que don Pancho era una tomada de pelo (¿otra?), porque en realidad era un caparazón hueco de fibra de vidrio. El escultor, el delegado, el/los responsables fueron vistos por última vez corriendo con una maleta de dinero.
Para guardar las apariencias, se colocó una manta con la escultura dibujada. Perdone las molestias, decía el letrero, le estamos lavando las orejas a la estatua. Luego volvió a cambiar el delegado y una mañana apareció así, el pedestal limpio y rosagante, rodeado de flores y plantas, verde césped y lo único que falta, es don Pancho Villa.
No sería extraño que el día de mañana apareciera algún otro héroe popular subido al pedestal: Salinas de Gortari, Miguel de la Madrid, Cantinflas, Paco Stanley, tal vez Fidel Velázquez o Juan Pablo II.
Yo estoy pensando hacer una escultura mía, encuerado, de papel maché y montarla en el pedestal. En vez del David se llamará el Rot. Creativo, ¿no?
Al fin y al cabo puede estar ahí años sin que nadie diga nada.

1 comentarios:

Titanium1970 dijo...

si juanito puede, pos aste porq ingaos no?.. corrale antes que el juanito le robe la idea!!