14.5.12

Mi Nezota . Huexotla - Acolhuacan

No te canso con la ruta. La onda es llegar a la Universidad de Chapingo y frente a ella está el puesto de verduras, una gasolinería y más al fondo los cerros de Tezcotzinco (no sé si así se escribe).
Chapingo parece la última línea de defensa del de efe agrícola. 
La agricultura ha terminado con los bosques.
La ciudad, como dijera el poeta, se lo come todo.

bellas flores
Aquí la onda es Nezahualcóyotl.
No te canso con la ruta, pero hay pistas de Neza por todo el camino.
El antiguo camino ha desaparecido. Era para rodear un lago que tampoco está. El lago de Texcoco. 

¿Les suena?
¿Verdad que hace algunas generaciones aún estaba en los mapas?
Ahora no es necesario: la autopista Peñón - Texcoco corre por el antiguo lecho del lago.

Religioso o militar?
Antes era un pantano - ahora la entrada la marca un basurero,
que hace diez años que fue declarado oficialmente lleno.
15mil toneladas de basura diaria llegaron desde entonces.
El lago de Texcoco es ahora una alberca grande de agua salada que se llama Lago Nabor Carrillo.
Desde el camino nomás se ve la reja y los letreros:
propiedad federal no pasar.
¿Quetzalcóatl bigotón o Dr. Simi?
No es que Neza fuera ingeniero como dice wikipedia.
No es que estudiara ni nada. 

Nomás que ha de haber sido muy ingenioso.
Lastima por las traducciones.
Dicen los sabios (y el Jerry) que antes de la conquista española, Huexotla era parte del reino Acolhua. 
El papá de Neza, el rey de Texcoco, fue asesinado y él, como sucesor del trono, tuvo que escapar.
De esa época, según, son algunos de sus poemas más famosos. También los más tristes.
nopal en las ruinas
Yo no se nada, pero me imagino al joven rey, extrañando su reino en este lugarcillo, en la ribera del río que ahora se llama San Bernardino, y que es un asqueroso canal de drenaje.
Pero por lo que cuenta Neza en sus poemas, en ese entonces la cosa era muy diferente.
Lo que hay ahora es un ex-convento súper acá. 
El ex convento de San Juan Luis, del siglo XVI.
restaurado
A un lado sale una calle que a unas cuantas cuadras se vuelve brecha y unos metros más adelante se llega hasta la cabaña, pulquería familiar muy socorrida por la comunidad ciclista, sobre todo porque descubrieron hace muchos años, lo que le hacía falta al coctel de camarones para ser perfectos: pulque. Se pide como curado de camarón.

También hay excelente barbacoa para los que llegan temprano.
el pasto quemado por sol
Cuando era un chamaco en el exilio y esto era un lugar de sauces, que eso significa en náhuatl huexotla, me informan que Neza dijo que no tenía sentido nacer. 
Haber nacido. 
Venir a la tierra no tenía sentido. 
sin restauración
Y la traducción dice que hablaba de dios, pero me da por imaginarme que se refiere por ejemplo, a la isla de Azcapotzalco, cuyo rey mató a su padre y lo venía correteando.
Azcapo, sin tráfico, en coche, queda a 30 minutos de aquí.
Cuesta trabajo imaginarse a Azcapotzalco al otro lado de un lago.
Pero hay que esforzarse porque sin agua la historia del rey Neza no tiene sentido. 
Y dice el traductor al castellano
del que tradujo al náhuatl
La catedral desde las ruinas
la poesía de Neza que quién sabe en qué se escribió.
Hasta donde estudié, las culturas prehispánicas no tenían escritura fonética y por lo tanto no me imagino cómo sería esa literatura.
¿Sería poesía o ensayo o danza o teatro?
Hubo un traductor que lo escribió en náhuatl, 
puente sobre el Rio San Bernardino
pero con alfabeto español y de ahí trata de abrirse paso para decirme cosas en chilango: 
Me imagino a Neza
un chamaco borracho de pulque alucinando con el palacio que iba a construir unos años después en Tezcotzingo.
Chilloteando borracho me lo imagino cantando:
como pintura, nos borramos
San Luis Obispo - Huexotla
como flor, nos secamos.
Aquí, como plumaje de zacuán,
como ave de cuello de hule,
nos vamos acabando.
Nos vamos.


Una torre
A falta de sauces el sol es un zapatazo en la nuca.
Veo las jacarandas y me imagino porqué decía
el chamaco rey ingenioso poeta acuático:
con flores escribes,
con cantos das color,
con cuentos sombreas.
Y dice un traductor que dijo otro traductor que el dibujito se refería al "Dador de la vida",
pero igual podía ser al tiempo,
o al agua, o a su padre asesinado:
Después destruirás águilas y tigres,
Sólo en tu libro de pinturas vivimos,
Aquí sobre la tierra.


Con tinta negra borrarás 
Lo que fue la hermandad,
La comunidad, la nobleza.
Tú sombreas a los que han de vivir en la tierra.


Elaborados ornamentos


No se sabe si Huexotla era un centro religioso, militar o las dos cosas. Pero yo creo que sí: por un lado hay que ver la muralla almenada texcocana, o acolhua, ya me hice bolas. 


Por otro lado hay que ver el exconvento amurallado.


Indica que la conquista por estos lares no fue cosa fácil.
Desvencijada por el tiempo.
A Neza no lo culpen, porque el se había muerto para cuando llegó Cortés, Bernal y Fernández de Ceballos.
Es más: me informan que Neza sigue igual de muerto.
Igual que las ruinas religoso-militares.
En cambio el convento está más vivo que nunca.
Recién pintado.
Es un agasajo para la vista:
Los adornos con mucho detalle.
1791, dice la placa.
El símbolo: dos leones sosteniendo un sauce,
Los leones comiéndose los sauces?
de esos de los que hablaba Neza cuando se emborrachaba con pulque y le empezaba a hablar a su papá asesinado, 100 años antes de que llegara Cortés.
¿Será que se acabaron hace poco?
¿Será verdad que de chamaco me hablaron del lago de Texcoco en la escuela?
La Jacaranda
A la mejor ni era un lago, sino sólo un pantano pestilente. 
Un lodazal.
Un convento bien bonito, con muchos adornos muy detallados, unas ruinas antiguas que abren a veces.
Una cancha de futbol que no se puede ni cruzar del solazo que le pega.
El convento amurallado tiene su bosque propio en el atrio y es el único lugar gratis para echarse a dormir en lo que pasa el sol.
Rana?
Frente al convento una escultura prehispánica: una rana.
Allá arriba, en Tezcotzinco, en el palacio que construyó Neza después,
cuando volvió a recuperar su trono,
porque se hizo amigo de Moctezuma, había otra rana parecida.
Habitantes de un lago que ya no existe.
A Neza le dice ingeniero la wikipedia porque les arregló a los mexicas el problema de vivir en un apestoso pantano lleno de culebras.
Les separó el agua salada de Texcoco del agua pantanosa de Xochimilco y les dijo: no beban agua aquí, el agua buena viene de Chapultepec y les construyó un acueducto.
Y el imperio de los aztecas ya era fuerte, pero Neza lo volvió además bonito. Y como daban ganas vivir ahí, se volvió más poderoso.
Además seguro ere rete fiestero, si por eso dijo:


yo bebo flores que embriagan,
con bellas flores narcóticas se tiñe mi corazón.



Biciosos practicando enseñanzas de Neza





10.5.12

Bicibus al infinito - sab 12 de mayo 2012


Me acuerdo del fulano quesque bien original que vino a decirme un día con aires de doctor en lenguas hispánicas:
"la periferia es un invento del centro".
 El periférico, el viaducto, el circuito interior
¿son inventos del zócalo?
Si el zócalo fuera móvil no podrías decir
el sur o el poniente.
Como uno, por dentro, con todos sus centros.
¿Es mi piel mi periferia?
¿O es lo que recorren mis ojos?

Donde empieza la periferia?
¿Hasta donde alcanza la bici a ir y volver?
Coyoacán, Santa Fe, Naucalpan,
¿los centros?
¿Cada uno tiene su propia periferia?
¿El centro de Coyoacán es la periferia de la Del Valle?

Buscaremos respuestas a estas y otras preguntas en el bicibus al Infinito:
Sábado 12 de mayo. 8.30 am.
Bosque de Tláhuac y más allá.

8.5.12

Crónica gruñona - Nocturna a Tepoztlán


Quedamos que nos veíamos a las 7.30.
Pero a esa hora nada más habíamos 3 cletos en el Jar-8 de Coyoacán.
Llegaron más a las 8, que era la hora para salir, pero como habían llegado tarde
tuvimos que dar las indicaciones a esa hora y terminamos saliendo como a las 8.40.
Fue muy complicado porque todos estaban nomás platicando como niños que se hubieran salido sin permiso de sus casas.
Yo traigo nueces, decía uno. Yo traigo cervezas, decía otro. Pus sácalas, concluían.
Así que la comisón mecánica no pudo revisar una por una las bicicletas, para cerciorarse, por ejemplo, de que @elcostumbre trajera cámaras para su rodada 700cc. O que mejor se trajera una bici 26 de montaña. Igual le hubieramos dicho al @Vikingo que su bici, muy buena muy buena, pero que si traes frenos hidráulicos tienes que viajar con el mecánico por si las dudas.
Resultó que no tenían clara la ruta para tomar la ciclovía a la altura de San Jerónimo, así que tuve que guiar esa parte del ferrocarril. Pero yo no quería, porque tenía la intención de ir sabroseándome a la señora que desde el principio me estaba haciendo ojitos. No me quejé nomás porque yo era de los organizadores.
Papá Oso
Pero la neta es que @Pathbird tenía que haber estado aquí a la salida y nada que llegó. Tampoco su llamada. Ni modos, pensamos y nos juimos.
@PapaOso agarró la cachucha de capitán y dio las indicaciones. Preguntamos si había alguien que viniera sólo y como niñeras, les pedimos que anotaran nuestros celulares, que nos dijeran si íbamos rápido o lento o lo que fuera. Les advertimos que subiríamos por San Jerónimo, que era lo más empinado del camino y que se dieran una probadita de lo que tendrían que resistir.
Atravesamos Coyoacán todos muy juntitos, Tres Cruces nos puso en Miguel A. De Quevedo y luego Alfa nos llevó a Cerro del Agua y por ahí subimos al Eje 10. Cruzando Revolución liberé al contingente. Quienes lo deseen y conozcan el camino, dije por radio, que se adelanten. Y arrancaron los ciclistas más fuertes.
Dije: que se espanten de una vez los titubeantes.
Agarré un pasito como para poner a prueba a la @berecue (la señora que quiere conmigo).
Sentí que era la velocidad máxima que aguantaba el contingente.

Pero me equivoqué: el grupo se hizo largo, largo.
Claro que ese era el plan. Bueno, mi plan.
Llegó @Berecue en el grupo de la vanguardia, colorada y resoplando.
Ningún indicio de que no fuera a resistir. Todo perfecto.
Bueno, para mi.
El @Vikingo, como no había estado al tanto de la organización, se sacó de onda y estuvo dice y dice
que bajáramos la velocidad, que se alargaba el contingente, que había muchos rezagados. Hasta atrás se quedó @Edmundo. La punta se despegó como 20 minutos. Les dimos a los últimos 20 minutos más para comprar abastecimiento. O sea que los primeros se aventaron 40 minutos esperando, sudaditos, en el frío.
Se los dije: este es nuestro enemigo: los que se adelanten demasiado, tendrán que esperar sudaditos en el frío.
¿Me hicieron caso?
No.
Y llegó el @Vikingo a decirme que era un buen momento para contar a la banda. No se si esperaba que yo los contara, andaba justo en que si la chava esta tan guapa que venía conmigo se ponía o se quitaba la chamarra así que ni lo pelé y el fue y contó: ochentaytantos reportó por el radio.
Pero sí hubo un par de camaradas que llegaron a la ciclovía y dijeron hasta aquí. No lo lograremos.
O sea que estuvo bien. Ya no sufrieron más.
No esperamos a los de la @divisiondelsur. Ellos llegaron unos minutos antes de arrancar, pero como tampoco llegaron a la salida y no escucharon las indicaciones, pues no sabían que nos habíamos puesto de acuerdo sobre el uso de los radios: La vanguardia tenía que ir diciendo su ubicación y luego cada quien reportaba, su nombre clave y su ubicación. Así los de hasta delante podían saber la longitud del contingente. Y así íbamos:
“Slingshot en la vanguardia, cruzando Luis cabrera”.
Y le contestaban:
“Papa Oso, Luis Cabrera”
“Muñequito, por Luis Cabrera”
“Perro, Luis Cabrera”
y así, hasta Mundo.
¿Pero qué pasó? Pues que el @Berraco, @Cheko y @Pathbird con un bloque de la @DivisiondelSur nos alcanzaron ahí, subieron por otro lado, importándoles un rábano las horas de planeación que habíamos tenido en la semana y pues no estuvieron cuando nos pusimos de acuerdo sobre claves y contraseñas.
Entonces, pues llenaron la frecuencia de chismes y chistes malos que impedían saber por donde íbamos.
Por otro lado, la punta la traía el @SlingShot que luego no era muy claro, por decir lo mínimo. Aquí SlingShot en la vanguardia pasando el arbolito”, decía el radio. Y luego un chiste malo del @Berraco y luego el @Vikingo repite y repite “llenen los huecos, cambio”.
Con todo y todo la organización dio muy bien como para que nos reagrupáramos a unos cuantos metros de la gran reja que cierra el parque de la Ciudad de México poco antes de la antigua estación de Chimilii.
Ahí nos abandonó Dzib. Ahora lo comprendo: vino nomás a limpiar su conciencia por los desaguisados comentarios que hizo en el feisbuc sobre la marcha contra la Supervía Poniente. Lo perdonamos porque nos dejó el anís.
Quiero decir el anís de la asturiana.
Me refiero a un licor sabor anís, queda claro, ¿no?
Muy experto ciclista y guía moral bajó en su bici de ruta por la Picacho, sin luces ni herramienta básica y sólo.
No se preocupen, tres días más tarde supe que había llegado bien a su casa.
Es curioso pero así es. Ahora que lo cuento suena increíble, pero créeme: se sale de la ciudad por un agujero en una reja de malla ciclónica y se entra al bosque.
Cargar las bicicletas fue laborioso.
Le tenías que detener la bici a un compa mientras trepaba la barda.
Luego pasarle la bici y luego el compa se tenía que mover para que pasara otra bici.
Y pasar la bici monstruo del @Tronc es un asunto que requiere cinco o seis fornidos ciclistas. Lo perdono nomás porque cargó mis pantalones de pola, que ya no me cabían en la mochila.
Claro que ahí hubo ponchado. Y el @Vikingo estuvo un rato tratando de ajustar los frenos hidráulicos. Luego al @Idou_Picio se le perdió el celular y tuvo que volver a la barda para que al final resultara que lo traía en la mochila.
Y la vanguardia quién sabe cómo o porqué, pero le metió canela y dijeron: allá nos vemos, en el mirador.
Bájale le decía @SlingShot a @Pathbird, que ahora era el maquinista. Voy a 17 contestaba. Pus bájale a 10. Pero enton's @Berraco ponía un cacho de una rola. Veinte minutos más tarde alguien en la retaguardia decía: venimos a 10.
@PapaOso y los @Biciosos se referían al mirador que está en Totolapan, pasando la cabañita de los pulques. Y los de la @DivisiondelSur creyeron que se referían al primer mirador, de modo que ahí pararon.
El caso es que pasó lo que yo no quería que pasara: nos quedamos solos @berecue y yo, bajo la luna llena, por el tramo donde dicen que se aparece un tren fantasma.
No creo en eso, pero me lo contó un día la señora que vende flores al lado de la cabañita. A veces por la noche se escucha cómo pasa el tren. Pero no se ve nada.
Hay muros de roca a ambos lados de la ciclovía. Es un paso estrecho. Cómo los árboles lo cubren por arriba es frío y húmedo. Algún escultor espontáneo talló rostros en las rocas.
Ahí, según la señora de las flores, ha habido muertos de infarto porque escuchan cómo viene el tren y se mueren del puro susto.
De otro modo hubiera sido romántico pedalear con la muchachona esta por ahí.
No creo en eso, pero cuando un sombrío ser se apareció entre las sombras, caminando lento a contraflujo nuestro, apreté el culito involuntariamente.
Buenas noches, contesté con voz serena. No hubo respuesta y yo los odié a todos, cabrones, por dejarme pasar por ahí solito con mi novia.
Pero los odié menos que ella. Tal vez deberíamos esperar un poco a la retaguardia, le propuse. Ni muerta me voy a detener aquí, me contestó, y pedaleó como nunca en toda la rodada.
Lo bueno que no creemos en eso de los fantasmas.
En el mirador de Totolapan, como estaba planeado, hicimos una parada más larga.
Para muchos fue demasiado larga: los que se apuraron un montón y llegaron sudaditos al frío, pues ya querían seguir porque se congelaban. Por eso yo les decía, no corran, caray. Vámonos suave. Pensaba, imagínate que se le chinga la bici al último y tenemos que regresar por él.
Eso nos faltó al planear: quién se detiene cuando hay un ponchado. Tendría que ser una pequeña comisión de acompañantes, alguien con radio, y un mecánico, por lo menos.
A mi la @berecue me tenía sentenciado: tu te vas conmigo y punto. Ni cómo negarse.
Ella sí que me hizo caso. En el mirador se puso su chamarrita. Traíamos café. La luna llena sobre la ciudad fue espectacular.
El plan era merendar ahí, pero nadie traía en realidad comida.
Cuando llegó el último dimos 5 minutos y a pegarle.
Y lo que pasó fue que al cruzar la carretera que sube por Santo Tomás, Ajusco, donde suponía que habría otra tienda para aprovisionarse, no había nada más que un puesto de tacos.
Y la cosa es que se suponía que unos compas nos estaban esperando para echarse unas rolas en el cabús abandonado unos kilómetros más allá de este cruce, así que parte del grupo se adelantó a esa parada planeada y otra parte, nosotros entre ellos, evaluamos que el hambre iba a estar cabrona si no merendábamos ahí. Y teníamos toda la razón.
Los tacos estuvieron deliciosos. Queda apuntada la esquina en el mapa taquero.
Lo lamento mucho por los que se adelantaron al cabús y no merendaron.
Salimos de ahí junto con el @blackcat y la comandanta @Acyre, pero a ellos les palpitaba al unísono el corazón a un beat distinto que a nosotros y nos abandonaron. ¬ . ¬
Claro que al pasar por el cabús ya no había nadie. Tampoco se detuvieron en el arco de piedra. Se siguieron de filo hasta el Sifón.
Y por ahí nos empezó a llover. Tan suave que no fue necesario sacar los impermeables, pero sí como para sentir miedo.
Vi el relámpago más brillante que he visto en mi vida.
Me deslumbró durante algunos segundos.
Frente al Sifón hay una gran planta eléctrica que supongo atraerá al relámpago. El Sifón es una construcción metálica en lo alto de una loma: mal lugar para refugiarse de una tormenta eléctrica.
Pero a algunos, como @Pathbird y @Vikingo, y otros que no mencionaré, que les da mucho miedo mojarse y planteaban mejor armar un refugio y esperar a que pasara la lluvia.
Otra parte de la vanguardia se adelantó hasta el cruce con la carretera federal y reportaban que allá estaba más fácil refugiarse.
Quedamos de acuerdo y nos movimos.
En el cruce con la federal no había tiendas. Ya no teníamos más que medio bote de agua.
Chingao.
La parada fue muy corta. Nos seguimos hasta Parres. A la @berecue le empezó a doler la rodilla y le dio un calambre. Yo creo que por el frío. De modo que la remolqué un poco para que no nos volviéramos a quedar solos, y la convencí de seguirse moviendo para no entumirse.
La luna más grande del año nos hacía sombras chinas detrás de las densas nubes de lluvia.
Los relámpagos se veían cada vez más lejos.
Aquí el @Muñequito se desesperó mucho, porque resultó que @elcostumbre se ponchó, en su bici rodada 700 y no traía cámara, el muy menso, y teníamos que parchar.
Y tenía razón el @Muñequito en que @elcostumbre es un experto y se le advirtió a todo el mundo que tenías que ser autosuficiente.
Pero también tenía razón @PapaOso de que ni modos que lo abandonáramos así en mitad del pinche bosque, nomás por pendejo. Terminaríamos por quedarnos sin amigos.
Unos lo esperaron, otros se siguieron.
Al final nos juntamos todos en La Cima.
Y ahí @Berecue declaró que era momento de ponerse las mallas térmicas debajo de sus lycras.
Pero para eso tuvimos que buscar un apartado rincón.
El paisaje: @Berecue en chones bajo la luna llena, entre el bosque.
Para ella no fue muy sexy: lloraba de frío.
Y estuvieron prohibidas las fotos así que no podrán más que imaginar mi buena suerte.
Yo también me puse mis pants y mi chamarra. A partir de aquí es bajada y el frío aprieta.
A continuación la zona de asaltos - ¿Qué ladrón podría emboscarse en la madrugada del sábado en el bosque a ver si pasan ciclistas en bici? Me preguntaban. Y yo pensaba: un ladrón que tenga feisbuc y sepa desde hace meses que pasaremos por aquí. Pero no lo dije.
Ni siquiera cuando tuvimos que detenernos en la parte donde empieza la terracería por una cadena rota.
Pero otra vez tuve miedo, debo decirlo.
Me lo quité con el anís de la asturiana. Probé la teoría de @PapaOso que dice que la chela fría es buena para quitarse el frío. No se me quitó el frío, pero sí el miedo.
Ahora las nubes se habían ido y la súper luna jugaba como chango entre las ramas de los árboles.
A nuestro alrededor el bosque que crece entre la roca volcánica.
En Fierro del Toro, el primer pueblito ya en el estado de Morelos, nos volvimos a reagrupar. Había dudas en el camino, pero se resolvieron rápido. Hubo que esperar al desencadenado.
Cada que nos deteníamos el frío nos mordía.
Claro que yo me abrazaba de la @Berecue y a besos nos desentumimos.
Hay un camino ancho paralelo a la carretera federal pero algunas “y griegas” pueden confundir a la banda. Muchos expertos, como se saben los distintos caminos, eligen el suyo. Por ejemplo, @Tronc en su trailer pues se siguió por las piedritas.
Lo que se me hizo temerario fue que el @Vikingo y un grupo de gueyes que venían en bicis de ruta ahí decidieron abandonar la terracería y se subieron a la carretera federal para cortar camino hasta Tres Marías, lo cual me pareció suicida y temerario. Pero ni cómo detenerlos.
Además hubo un par de ponchados más, entre ellos el @BlackCat. Y cada quién por el radio tenía su propia fiesta, unos que ya le diéramos, otros que no. Yo me confié en la comandanta @Acyre y hasta que ella me dijo que estaba lista, nos aventamos por la bajada.
Pero @Berecue no quería ir hasta adelante. Así que echamos por el frente al @Pathbird. Y luego, uno por uno, guardando su espacio. El decenso serpenteante sobre la tierra húmeda es tramposo. ¿Y quién cae en la trampa? @Berecue resbaló con la raíz de un árbol y al suelo.
Sin consecuencias que lamentar.
En algún momento me preguntó la banda que para donde y cuando ya se habían tirado por una bajada más de 15 llegó @CarlosAbrhm a decirme que qué pendejo, que era para el otro lado, y yo dije, pendejos ellos que me hicieron caso, yo aquí estoy esperando que venga alguien que sabe.
¿Y porqué chingados, le pregunté, si te sabes el camino no estás hasta delante? ¿Mmmm?
Eran más de las 3 cuando llegamos a 3 Marías.
Era muy bonito escuchar cómo la @Acyre le advertía a su novio de todos los peligros del camino: hay un bulto de tierra enmedio, y luego una zanja, decía el radio. Más adelante un cable o algo tirado a la derecha y después un puente de piedra. Así lo fue guiando como faro en la noche hasta el puente por donde cruza la autopista.
Esta vez el @Vikingo y un grupito se despidieron de todos y decidieron continuar el descenso por la autopista. Temerarios.
No les pasó nada malo. Supe al día siguiente que todos habían llegado bien.
Ahí se adelantó @Pathbird para abanderar un cruce muy peligroso, de una vigas de fierro que cruzan una hondonada y no tienen ninguna señal ni nada.
Poco después lo alcanzamos.
Hubo que cruzar a pie, uno por uno, pero valió la pena: no hubo heridos.
Luego vino la peor parte del camino, ya agotados, por la pedracería. ¡Ni cómo remolcar a la @Berecue en ese camino! Los de la @DivisiondelSur se quedaron atrás porque estaban cansados de tan lento ritmo y preferían esperar y luego agarrar vuelo.
Nosotros no podíamos ir más aprisa, así que nos adelantamos. Ya no fuimos solitos porque éramos muchos los cansados.
Lo que sí es que la luz como de avión que me prestó @Pathbird empezó a chafear, yo creo que porque se estaba quedando sin pilas.
También ahí nos encontramos a la pobre @Denisse que había venido con engaños. Le dijeron que sí llegaba con su bici nueva. Descubrió que no importa tanto la bici como el monito que empuja los pedales. ¡Pobre! Entumida, sin saber cómo hacer sus cambios, derrapando por todo el camino, toda entumida de frío, pero asustadísima de ir más despacio porque no quería quedarse sola.
Le di algunas recomendaciones para entrar en calor, pero no resultaron. Así que nos bajamos de las bicis y caminamos el último tramo hacia el gran mirador de La Pera.
Ahí nos juntamos todos. @SlingShot, quesque muy boyscout, sacó un desodorante en aerosol y valiéndole madres la ecología encendió un fogata. Lo perdoné porque estuvo buenísima la fogata, como a las 6 de la mañana, a la hora más fría de la noche: poco antes del amanecer.
A @SandraGon le explotó una llanta. Yo creí que no había remedio. De ahí a San José, donde vuelve a haber camino de asfalto como para tomar un taxi, deben ser como 10 kilómetros. Por lo menos hora y media caminando rapidín.
Otro, que no supe quien fue, se puso un putazo, que no vi, pero por radio estuvieron pidiendo vendas, pero claro, como los de la @DivisiondelSur querían venir más rápido...
Total que ya estaba yo bien cansado y harto de la actitud de todos cuando empezó a amanecer.
El Tepozteco, la luna (en perigeo me explica @Rbekua) llena (al 98% limita Rogelio). Los farolitos de Tepoztlán. Un poco más allá la mancha luminosa de Cuernavaca.
La fogata, el trago de café que nos quedaba, un changüichito que preparamos para este momento, unos sorbitos de anís de la asturiana, cortesía del cobarde del Dzib que se rajó hace lo que parece una vida entera.
Se apagaron de un golpe las luces de Tepoztlán.
Momentos después las de Cuernavaca, por secciones se apagaron.
El cielo cambió de colores.
El primer rayo de luz le pegó en la cara a la @Berecue y ya, todo valió la pena por ese paisaje. Doblemente valió la pena por sus besos sabor anís.
Ya por eso les perdono todo a todos. Perdono al @Muñequito y a la @Fabis tan sangres que querían dejar a @elcostumbre, que luego me enteré nos abandonó junto con el @Vikingo.
Y perdono a los de la @DivisióndelSur que de pronto dijeron, bueno, estuvo chida la rodada, ahí nos vemos y se fueron sin esperar a que repararan la llanta de @SandraGon, pero por otro lado no era necesario: mi buen @CarlosAbrhm se aventó una sutura de llanta gracias a que el @Prevenidos_Loko traía hilo y aguja (por eso le dicen así) y el @SlingShot improvisó con unos cinchos una protección que permitió que @SandraGon rodara hasta la carretera, donde una prima la iba a rescatar y por eso los perdono y hasta les agradezco, porque me dio tiempo de ver como le amanecía a la @Berecue en la cara. 
Y eso completó un retrato que se fue tejiendo durante toda la noche: su cara roja y perlada de sudor, llegando a San Jerónimo, su carita de espanto con el relámpago más brillante de mi vida, su cara de dolor por la rodilla hinchada. Su cara de frío, en chones, bajo la luna llena. La cara de miedo cuando se cayó en la bajada. Su cara de solidaridad cuando caminamos un ratito al lado de @Denise.
Y sus besos en el amanecer, parecía que me los guardaba desde hace veinte años.
Nos despedimos en la carretera. Ya no querían más piedritas. Mi novia, @CarlosAbrhm, su novia y yo nos seguimos por la terracería. Encontramos el principio del “Camino de Moctezuma”, el sendero que en teoría conduce a Tepoztlán sin necesidad de tomar carretera, pero decidimos que era muy arriesgado intentarlo tan cansados. @CarlosAbrhm encontró unas zarzamoras deliciosas.
Bajamos muy despacio por la bajada de San Juan. Hemos de haber llegado al centro como a las 10 de la mañana. Nos volvimos a encontrar con parte del bici-clan que se dirigían a un hotel. Pero me sonaba más chido el plan de comer algo en el mercado y subir al Tepozteco.
La comida: Quesadillas de chapulín, agua de limón con chía, cecina con aguacate, jugo de mandarina, tacos acorazados de chile relleno; me dejó tan satisfecho que fue fácil aceptar el plan que nos proponía @CarlosAbrhm: buscar un parquecillo solitario y dormir a la sombra de un árbol un rato. El pago, nos lo advirtió, sería que no podríamos volver a la estación de autobuses de Tepoz. Demasiada subida. Tendríamos que bajar como 25 kms a Yautepec, pero muy a gusto cambiamos el kilómetro y medio de subida, por los 25 de bajada.
Y el parquecito resultó ser ni más ni menos que de centenarios ahuehuetes. Árboles de por lo menos medio milenio. Dormí cobijados por sueños tan profundos que dan vértigo, pensando en las generaciones que habrá dormido cobijados por estos árboles.
La bajada a Yautepec, después del sueñito, fue sencilla. Ni cuenta se dio la @Berecue cuando cruzó los 98 kilómetros rodados, ni las 14 horas vagando en bici. Nos sentamos en el camión y lo siguiente que supimos ya estábamos de vuelta en Taxqueña.

3.5.12

Apocalipsis Zombie



Parado en los pedales es fácil imaginar soy 1 sobreviviente entre las ruinas.



Atravieso callejones macabros.
Frente a los tugurios cerrados las patrullas estacionadas.
Enorme se ve la calle, silenciosa y mía.
Meo por convicción en las más hermosas esquinas.
Me procuro paisaje.


El otro día llegó un papelito de la compañía de luz
diciendo que debía... no se cuánto dinero.
Fui a reclamar.
Le dije al encargado: 
¿usted cree que alguien me paga por escribir poemas?
Al principio me miró sorprendido.
Pero acabó por darme la razón.

Llegaron la semana pasada a quitar los medidores.
Y quedó un alambrito de mi casa al poste:
símbolo de unidad entre el estado mexicano
y mi literatura.

Y la oferta me hace sentir que soy 1 sobreviviente entre las ruinas.


Como máquina del tiempo en bici llegaré a mi futuro.
Pedaleo hasta que me arden los pulmones y me zumban los oídos.
Al ver lucecitas me detengo a beber el agua más deliciosa.

Mil cosas arrullan mi pensamiento se seca el sudor y recupero el aliento.
Me vuelvo uno de esos antiguos habitantes de la roca y el pantano
que fundamentaban su virtud
en pasar sin alterar.
En no dejar huella.
Se alimentaban de bichos y hierbajos.
Durante días no tomaban más que
bocados de aire y rebanadas doradas de sol.


Poco a poco acelero de nuevo.

Retrato parejitas sonrientes que salen de algún hotel de paso.

buceo en el océano por espacios gigantes silenciosos,
cosmonauta en un infinito vacío deshabitado,
incendiario en un mundo de piedra que nomás no prende.


Echando chispitas con el encendedor siento que soy 1 sobreviviente entre las ruinas.




2.5.12

Zafarrancho en el 2do. Piso de Periférico



Y yo que quiero cachondear con la poesía y nomás no se puede.
Lo urgente se impone: es urgente que diga que me reprimió injustamente la policía.
Dicho así con nombre y apellido, la policía de tránsito. En concreto: J. Jove M. # de placa 747198.
Ya sabía yo las reglas del juego y en el Ángel me parece que todos estábamos muy claros de nuestro paseo de hoy: Flesh&Concrete – festival de artes plásticas, intervención de un edificio abandonado en Luis Cabrera y Periférico, como parte de las acciones que se hacen contra la Supervía Poniente, que se ha vuelto una pesadilla para el Gobierno del De eFe. Sobre todo en año electoral. Tratan de hacerse pasar por la opción de izquierda. Entonces eso de ignorar resoluciones de derechos humanos, echar granaderos contra los vecinos de La Malinche, vender recursos naturales a compañías privadas y privatizar el espacio público, son incongruencias que les gustaría mucho ocultar.
No lo pueden discutir porque no tienen razón. Así de simple. Claro como el agua, científicos demuestran con números que la Supervía y el segundo piso del periférico son un error. No resolverán el problema de transporte, al contrario. Destruyen el medio ambiente. Comunidades, familias que ya no podrán vivir en sus casas porque ahora pasa un distribuidor vial por enfrente de su sala. Son obras excluyentes que benefician a un pequeño grupo de personas pero que gastan la mayor parte del presupuesto.
Yo creo (no es que tenga pruebas), que es una tranza, un robo como tantos otros que nos han hecho y nos hacen a diario. Claro que no tienes tiempo para protestar, sobre todo si eres de los de a pie, gente de bici, o simple turista. Nomás te topas con una reja con un candado y un vigilante que te dice, dése la vuelta por allá.
Así que me parecía magnífico, lógico y útil que nuestro paseo – manifestación fuera por el 2do. Piso del Periférico. Dice el Reglamento de Tránsito Metropolitano que las bicicletas no deben circular por el segundo piso, pero que la pena debe ser una amonestación verbal. No habla de detenidos y mucho menos de golpeados. La Constitución dice que los mexicanos tenemos derecho a circular libremente por nuestro país.
Claro que desde el principio, cuando nos reunimos en el Ángel, la policía (de tránsito) trató por todos los medios posibles (es decir legales) de averiguar qué estábamos tramando. A mi ni se me acercaron, pero @ovis y @Nade son muy visibles. Es decir, siempre estuvieron en contacto con “nosotros”, por así decir.
Pero fuimos muy claros en que no queríamos ni necesitábamos escolta. Ellos nos lo ofrecían “desinteresadamente”, para que no nos fueran a atropellar. Todo muy amable, pero los animábamos a ir a detener algún ladrón o narcotraficante, y dejarnos en paz con nuestros asuntos.
Ellos insistían. Detenían el tránsito para que pasáramos.
Entiéndanos les dijimos: esto es una manifestación pacífica, en protesta por una serie de asuntos y no vamos a ir a la velocidad que tú quieras para estorbar menos.
Dimos muchas vueltas, agarramos caminos ciclistas. Respetamos todos los semáforos. Jamás bloqueamos la calle.
Cuando tomamos el eje 5 habíamos logrado bloquear a los motociclistas detrás del contingente y los sorprendimos mucho cuando subimos la rampa hacia el segundo piso. Yo creo que alguien los regañó por dejarnos subir, de modo que intentaron rebasarnos y hacer una valla.
Rebasaron bicicletas, con la sirena a todo volumen y a toda velocidad y claro, provocaron que una compañera se cayera al piso, frente a la moto que apenas alcanzó a detenerse sin arrollarla.
Improvisaron una mini valla a unos cuantos metros de nosotros, pero ni siquiera había que bajarse de la bici para cruzar. Los 100 ciclistas desbordamos la valla sin siquiera bajar la velocidad.
Nos incorporamos al periférico que en sábado de puente a las 5 de la tarde tenía un tránsito de lo más ligero. Ningún problema con los automovilistas que se detuvieron lo necesario para que cruzáramos (es decir un par de segundos) y hubieran podido seguir su camino por los carriles de la izquierda sin más contratiempos, de no ser porque la policía bloqueó el paso de los autos.
'Ora sí, me dije. Esto se pone bueno.
Porque yo había imaginado que lo que iba a pasar era que nos escoltaran hasta donde íbamos para hacernos quedar como adolescentes caprichosos que vienen a gritar que son excluidos, y en realidad hasta los cuidamos y soportamos sus ataques de personalidad, pero cuando vi que ellos mismos cortaban la circulación de periférico me di cuenta de que intentarían darnos la razón y expulsarnos a golpes de ser necesario. Escuché por el radio como un mandamás pendejeaba a los agentes por no poder detenernos. Son demasiados, respondían los motociclistas, que de nuevo nos rebasaron y pusieron otra valla, esta vez de 6 motos, pero también muy insuficiente.
No fue problema cargar las bicis y pasar.
El primero en hacerlo fue @Vidriloco y lo que detonó la pelea fue que le tiró una sonrisa encantadora al gordito policía que pegó tremenda carrera y lo sujetó de la mochila y lo tiró al piso. Lo comenzó a golpear y a hacerle manita de puerco. De inmediato saltamos la valla para ayudar a nuestro compañero y gracias a un tal Luis lo logramos, pero el incapaz policía, ya babeando de coraje, agarró a Luis de las lycras y neceó que no lo soltaba.
El pretexto fue que le habían quitado el radio. Una señora de rosa, decía el policía. Luego supe quién. Arrebató el radio y lo dejó 3 metros adelante. Se lo dijo al policía: aquí está tu radio y lo dejó, creyendo que así el poli soltaría a Luis.
La valla fue superada por los ciclistas, pero hubiera sido necesario hacer uso de la fuerza para liberar a Luis y esa nunca la usamos. Nos asiste la razón. Por eso nos manifestamos. La fuerza que empleamos fue una finta de cascazo y una maroma de gato arrabalero para que @Vidriloco se soltara. No lastimamos a nadie.
Ya venían los granaderos, decía la radio, por bloquear Periférico. Nosotros no bloqueamos nada.
Por discutir subieron a las patrullas a @ovisnigra, @Balcondelabici reconocidos y visibles activistas de grupos de ciclismo urbano y a @bernardopadron, dieciseisañero activista vs supervía.
En el calor del momento fue muy difícil decidir qué hacer. Por un momento pensé: si detienen a uno, nos detienen a todos. Pero luego pasó mucho tiempo y se volvió claro que detendrían a todos los que nos quedáramos. Y creí que sería más útil libre.
Apretando las muelas y ardiendo en coraje nos adelantamos hasta la siguiente salida de Periférico y nos reagrupamos en un parque. Ahí los que aún podían conservar la calma negociaron con el gobierno central del de efe y nuestros compañeros fueron liberados sin ningún cargo. Eso demuestra que no rompimos ninguna ley, no había ningún delito que perseguir.
Un pequeño grupo de nosotros, muy valientes, hicieron toda la rodada por el 2do. Piso hasta Luis Cabrera, como estaba planeado, con el temor de que en cualquier momento los detuvieran.
Del radio hay varias versiones: que alguien se lo regresó al policía y que en los empujones salió volando por el 2do. piso. Que un policía se lo guardó y era sólo un pretexto para detenernos. Otras dicen que un ciclista se lo guardó. Sinceramente espero que así haya sido, y que al oficial J. Jove M. # de placa 747198, se lo descuenten de su miserable sueldo, para que la próxima vez no acepte una misión de carne de cañón para la que no está entrenado.
Liberaron a nuestros compañeros como 1 hora más tarde.
Seguimos por el Periférico (que en todo caso esta igual de prohibido que el 2do. Piso), y llegamos todos a nuestra meta: Luis Cabrera y Periférico.
Es curioso: así como una mujer violada piensa que tal vez si no hubiera usado falda esa noche, igual hay quienes golpeados por la policía se culpan a sí mismos por pensar de cierta manera o por actuar de tal forma. Que porqué se fueron los que se fueron, qué porque gritaron los que gritaron.
A mi me queda muy claro que los policías actuaron indebidamente, abusaron de su autoridad, detuvieron personas inocentes, a la mayoría de los organizadores, pero nuestra manifestación no quedó desorganizada.
Los ciclistas nos organizamos como enjambre: hay un guía y un orden, pero no hay quien de órdenes. Cada quién se autogobierna y se dirige en su propia bicicleta.
Y como enjambre me siento orgulloso de nuestra actuación: no hubo heridos. A @Balcondelabici le robaron su candado. A @Ovisnigra le rompieron los anteojos a propósito. @BernardoPadron recibió una probadita de lo que le espera si quiere ser activista a favor del medio ambiente.
Me queda claro que muy pronto tenemos que organizar otra bicirebelión.